Caída libre para el sector que supo levantar la provincia de Mendoza
En pleno receso invernal la situación no parece mejorar para el sector hotelero de la provincia que en mayo solicitó se atienda las necesidades del sector a través del pedido de una ley de emergencia turística.
Los más de 100 días de quietud en el sector hotelero de Mendoza, producto de las medidas de emergencia sanitaria por el covd-19, no dan respiro a los 857 hoteles registrados en la provincia quienes, desde la aparición de la pandemia, tienen facturación cero, situación que se agrava con el correr de los días.

El receso invernal y el decreto 762 que habilita el turismo interno no parecen ser medidas que alcancen a atender la cruda realidad que sufre el sector. Propietarios de bares y hoteles céntricos afirman que es más costoso abrir y activar los servicios que brindan, que permanecer cerrados y sin facturar.
La rentabilidad negativa que por estos días sufren provoca que la crisis crezca tanto económicamente como financieramente, corriendo el riesgo de que algunos no vean otra posibilidad más que bajar las persianas con la pérdida de empleos que estoy representa. La ecuación es sencilla, al no poder trabajar con regularidad pueden quedarse sin fondos para afrontar los pagos a proveedores, los impositivos y, sin dudas, el pago de salarios.

Para conocer un poco más sobre lo que ocurre en el sector dialogamos con Adrián González, presidente de la Cámara de Hotelería de la provincia y gerente del hotel The Mod, quien afirma que la situación es grave y que el decreto mendocino es inviable, “ya que la provincia no genera la demanda suficiente para el sector y la cantidad de hoteles que hay en la provincia”.
El turismo representó en el año 2019 el 6% del Producto Bruto Geográfico de Mendoza.
¿Cómo era el panorama del sector hotelero previo a la pandemia?
El panorama del sector era excelente, estábamos trabajando a con 65% y 70% de ocupación con muy buenas tarifas y se pronosticaba un muy buen año para el turismo mendocino. Son 857 hoteles registrados y, aproximadamente, 28.000 personas las que viven del turismo y gastronomía. Además, el sector le da trabajo a muchas otras industrias como textiles, alimenticias, ferreterías, etc.
¿Cuál es la situación actual de la gastronomía, hotelera y agencias de turismo?
La situación actual es muy grave, ya que el 95% se encuentra cerrado con facturación $0 y los pocos que están abiertos -como restaurantes y Hoteles- facturan por debajo del costo, con el agravante de que nos siguen llegando los servicios, impuestos, seguimos pagando sueldos (si bien tenemos la ayuda del ATP que paga una gran parte del salario, los empresarios tenemos que pagar la parte restante acordada con el gremio); lo que provoca que las empresas vayan perdiendo las disponibilidades.

Llevamos más de 100 días y no hay miras de poder abrir. Necesitamos que se declare la Ley de emergencia al sector turístico.
¿Qué piensan sobre el Decreto 762 que habilita el turismo interno? ¿Alcanza a cubrir la problemática?
Esta posibilidad que nos da el decreto de poder abrir nuestras puertas al sector turístico mendocino es inviable, ya que la provincia no genera la demanda suficiente para el sector y la cantidad de hoteles que hay en la provincia. Además, no tenemos cines, teatros, actividades recreativas para los pasajeros.
Sí creo que el sector cabañero y de alta montaña puede ser beneficiado con esta modalidad, pero ahí surge otro inconveniente que es la informalidad, todas aquellas personas que ponen a disposición, lugares para hospedarse sin estar habilitados o en regla, lo cual genera una competencia desleal e injusta con aquellos que pagan todo al día y se preocupan por generar empleo transparente.
Otro agravante es la situación económica de las personas, ya que todas las industrias se han visto muy afectadas con esta pandemia lo cual hace que los recursos económicos de las personas sean escasos.
¿Qué se necesita para que el sector esté en un punto de equilibrio?
La mayoría de los hoteles necesitan alrededor de 30% o 40% de ocupación para no perder y a una tarifa no tan económica. Por ejemplo, un hotel de 100 habitaciones optimizando sus recursos necesita 30 habitaciones llenas por día a una tarifa no menor a $5.500 para no perder (aproximadamente).
¿Qué ayuda reciben en la actualidad y de qué tanto sirven?
En la actualidad las ayudas al sector son muy escasas, solamente el 90% ha accedido al ATP, que no es menor, pero no es suficiente ya que las estructuras son muy costosas de mantener. Han anunciado otros beneficios (muy pocos), pero solo anuncios y no alcanzados por casi nadie.

¿En qué consiste la ley de emergencia turística que desde la cámara hotelera se solicita?
La ley de emergencia consiste en proteger a las empresas de ciertas cuestiones impositivas que la perjudican en una facturación $0, como por ejemplo el pago del impuesto inmobiliario que, al ser tan grande las estructuras pagan fortunas, impuestos a los sellos, derechos de comercios municipales, algún tratamiento para con los servicios (luz, agua, gas), proteger a las empresas de los ambargos por falta de pago, moratorias, etc.
Esta propuesta de ley se presenta como un horizonte posible de alcanzar el día que puedan abrir nuevamente sus puestas y ofrecer todos sus servicios. Al respecto, González cerró afirmando que “no hay muchas expectativas de abrir en el corto plazo y a las empresas se les agotan las disponibilidades. Si esta ley nos protege, va a cuidar que las empresas no caigan tan fáciles y podamos mantener el empleo de muchas personas”.
SEGUINOS EN NUESTRAS REDES