Jardines preparados para una temporada de lluvias
Con la llegada de los meses más lluviosos, cuidar el jardín es clave para evitar daños y mantener los espacios verdes saludables
Las lluvias intensas pueden beneficiar a las plantas, pero también provocar encharcamientos, deterioro del césped y daños en árboles y arbustos. Por eso, preparar el jardín con anticipación ayuda a prevenir problemas y conservar los espacios exteriores en buenas condiciones.

5 cuidados clave para proteger el jardín
1. Revisar el drenaje del suelo
Es importante verificar que el agua pueda escurrir correctamente. Limpiar canaletas, desagües y rejillas, y evitar que se acumulen hojas o tierra, ayuda a prevenir inundaciones y encharcamientos.
2. Evitar el exceso de agua en las plantas
Aunque llueva con frecuencia, no todas las especies necesitan la misma cantidad de humedad. Conviene suspender o reducir el riego según las precipitaciones y revisar que las macetas tengan orificios de drenaje.
3. Podar con precaución
Retirar ramas secas, quebradas o enfermas ayuda a reducir riesgos durante las tormentas. Sin embargo, es mejor evitar las podas intensas antes de períodos de lluvias fuertes y no trabajar en altura cuando hay viento o tormentas.


4. Proteger el césped y las plantas
El suelo saturado de agua puede dañarse fácilmente. Es recomendable evitar pisar el césped cuando está muy mojado y no realizar cortes ni trabajos de jardinería sobre terrenos blandos. También conviene revisar que las plantas jóvenes tengan un buen anclaje.
5. Controlar la humedad y las plagas
El exceso de humedad favorece la aparición de hongos y algunas enfermedades vegetales. Para prevenirlos, es importante mantener una buena circulación de aire, retirar hojas podridas y evitar que el agua quede acumulada alrededor de las raíces.
Un jardín cuidado también protege la propiedad
Mantener el jardín en buenas condiciones no solo mejora su aspecto, sino que también contribuye al cuidado de la vivienda. Un drenaje adecuado ayuda a evitar que el agua se acumule junto a los cimientos, las paredes o los accesos, reduciendo el riesgo de filtraciones y deterioro.

En Mendoza, donde los períodos secos pueden alternarse con tormentas intensas, la prevención es especialmente importante. Preparar los espacios verdes antes de las lluvias permite disfrutar de un jardín más saludable y evitar reparaciones innecesarias.
La clave está en anticiparse: revisar los desagües, controlar el estado de las plantas y observar cómo circula el agua en el terreno puede marcar una gran diferencia durante los meses más lluviosos
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