Un crédito cuotas distintas: la brecha que sacude al mercado
El regreso del crédito hipotecario impulsa al mercado, pero la brecha de tasas entre bancos genera diferencias millonarias en la cuota mensual.
El crédito hipotecario volvió a ocupar un lugar central en el mercado inmobiliario argentino. Tras años de parálisis, 2025 marcó un punto de inflexión: crecieron las operaciones, se multiplicaron las consultas y miles de familias volvieron a evaluar el acceso a la vivienda propia.

El desafío ahora es sostener esa reactivación y convertirla en un ciclo estable durante 2026, en un contexto donde las tasas, la macroeconomía y el salario real siguen siendo variables claves.
Bancos, tasas y una brecha que impacta en la cuota
Elegir el banco dejó de ser un detalle menor. Para un crédito hipotecario equivalente a u$s100.000, la diferencia entre la cuota más baja y la más alta puede superar el millón de pesos mensuales.

Actualmente, el Banco Nación aparece como la opción más accesible, con tasas cercanas al 6% y una fuerte participación en el total de hipotecas otorgadas. En contraste, varias entidades privadas ofrecen tasas que duplican ese nivel, encareciendo de forma significativa el costo final del crédito.
Esta dispersión de condiciones explica por qué el crédito no solo impulsa consultas, sino que define si una operación se concreta o no.
Lo que se espera para 2026
Pese al repunte, el crédito hipotecario sigue siendo bajo en términos estructurales y representa una porción mínima del PBI. Para que el mercado gane profundidad, será clave que la inflación continúe bajando, los salarios se recuperen y las tasas acompañen.
Las proyecciones apuntan a un 2026 menos acelerado que 2025, pero más ordenado. Si el crédito se consolida, podría reducir la presión sobre el mercado de alquileres y aportar mayor previsibilidad al negocio inmobiliario.

