Cuánto cuesta construir una casa sustentable
La inversión inicial es mayor que en una vivienda tradicional, pero el ahorro energético puede compensar el desembolso con el tiempo
Construir una vivienda más eficiente dejó de ser una idea asociada exclusivamente al futuro. Cada vez más proyectos incorporan soluciones destinadas a reducir el consumo de energía, mejorar el confort térmico y disminuir la dependencia de los servicios tradicionales.

Los paneles solares son una de las alternativas que más interés generan, aunque una casa sustentable no se limita a instalar tecnología fotovoltaica. La orientación de la vivienda, la aislación térmica, las aberturas, los materiales y los sistemas de calefacción también tienen un impacto directo sobre el consumo.
Para una vivienda promedio, un sistema solar básico de entre 1,5 y 3 kW puede demandar entre US$2.000 y US$4.500, incluyendo paneles, inversor, estructura e instalación. Cuando la intención es cubrir una mayor parte del consumo de una vivienda de tres ambientes, la potencia puede subir a 5 kW o más y llevar la inversión hasta aproximadamente US$6.000 o US$10.000.

Las baterías elevan la inversión
El presupuesto aumenta cuando se busca reducir al mínimo la dependencia de la red eléctrica. En esos casos se incorporan baterías, que permiten almacenar la energía generada durante el día para utilizarla cuando no hay producción solar.
Los sistemas de almacenamiento con baterías de litio pueden sumar aproximadamente US$3.000 a US$7.000, dependiendo de la capacidad y las características del equipo.
Por eso, una alternativa frecuente son los sistemas híbridos, que combinan paneles solares, conexión a la red y almacenamiento para contar con energía de respaldo.
Una casa eficiente cuesta más al principio
La sustentabilidad también puede incorporarse desde la construcción. Aislaciones de mejor calidad, carpinterías con doble vidriado, materiales termoeficientes y otras soluciones pueden elevar el presupuesto inicial de una obra entre 10% y 25%, según las características del proyecto.


La lógica detrás de esta inversión es reducir los gastos posteriores. Una vivienda correctamente aislada necesita menos energía para calefaccionarse o refrigerarse y, además, ofrece mejores condiciones de confort durante todo el año.
Considerando una obra eficiente y un sistema solar completo, una vivienda de tamaño medio puede requerir una inversión adicional significativa, aunque el resultado debe evaluarse en función del ahorro energético que generará durante su vida útil.
Más que una cuestión estética, la construcción sustentable comienza a convertirse en una forma diferente de pensar el valor de una propiedad, donde el consumo energético, el confort y los costos de mantenimiento también forman parte de la inversión.
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