CURIOSIDADES

¿Peligro? Esta es la razón por la que no debés sentarte en una silla de hotel

Hay lugares donde preferimos no estar, ni siquiera acomodar nuestro cuerpo. Aquí te contamos por qué no deberías sentarte en una silla de hotel.

Hoy más que nunca las personas estamos más atentas a donde nos sentamos y qué objetos tocamos. Luego del Covid-19 nada será igual y esto se debe a que, se han despertado en nosotros muchos miedos relacionados con bacterias, virus y gérmenes que podrían estar ahí, esperándonos para afectar nuestra salud. 

En la actualidad, todo escenario es lugar para desconfiar sobre su higiene. Ha llegado el momento para estar cargados de toallas húmedas para limpiar nuestras manos, pero también, higienizar los lugares donde pasaremos nuestro cuerpo u objetos que debemos tocar. 

¿Y cómo será más adelante?

Realmente el futuro se ve como algo incierto. No sabemos bien qué ocurrirá de ahora en más y cómo serán los nuevos vínculos entre las personas, pero también entre las personas y las cosas. 

Llegada la época estival, cuando esperamos todo esto haya terminado, se presenta un nuevo desafío: las vacaciones. No solo decidiremos a dónde ir, sino también qué hacer o no hacer en los lugares donde reservemos hospedaje. Mantenerse sano durante estas fechas va a ser todo un desafío, sobre todo luego del Covid-19. 

Al tapaboca que, seguramente, seguirnos utilizando el resto del año, se suma algo más: los cuidados que deberemos tener en los hoteles u hostels. En ellos hay un elemento de placer que deberás pensar bien si te conviene relajar tu cuerpo: Las sillas. ¡Grave error!

¿Y por qué es un error? 

Los cuartos de hotel son espacios de mucho movimiento de personas. Entran huéspedes, salen huéspedes y entras tú. S bien, siempre confiamos que estos espacios están limpios, a veces es mejor comprobarlo con tus propios ojos. 

En esos espacios, generalmente, hay secadores de pelo, jaboneras, bañeras, almohadones, cortinas… y demás. Pero, ese objeto de cuatro patas, se presenta como el más indicado para analizar y limpiar con cuidado. 

Según profesor Nidhi Ghildayal, de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Minnesota: “las sillas a menudo pueden estar hechas de tela y tapicería difíciles de limpiar, y definitivamente no se lavan de la misma manera ni con la misma asiduidad que las sábanas y las toallas, que, al fin y al cabo, se arreglan continuamente”, explica en “Reader Digest” 

Además, “a menudo, las manchas en las sillas se limpian y se frotan hasta que se eliminan, pero quedan otros gérmenes que no son visibles para el ojo humano“, apunta el profesional. 

¿Qué hacer con ella? 

Por mientras, arrojar ropa sucia, zapatos, toallas  o bolsas. Por lo menos hasta que termines de acomodarte y de deshacer tus valijas. Luego, podrías colocar una toalla encima antes de sentarte o, pedir que limpien la superficie para quedarte más tranquilo. 

El doctor Ghildayal explica que, debido a la cantidad de personas que transitan por estos lugares, se pueden propagar chinches, virus. Además, y en palabras del profesional, “la desinfección, que se realiza más regularmente en otras partes específicas de la habitación, difiere mucho de la limpieza, y los gérmenes pueden moverse fácilmente durante este proceso y terminar en la silla del hotel“. “Los patógenos pueden viajar fácilmente por las áreas de la habitación cuando el personal está limpiando“.

Si bien no hay que enloquecer, ya que eso estropearía los planes de paseos; solo ser más atentos y tomar las medidas que correspondan para que nada arruine tus planes de unas increíbles  y merecidas vacaciones. 

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