Construcción en Mendoza: subas más leves y menos obras
Los costos pierden impulso en 2026, pero la actividad cae y la demanda privada se debilita, según los últimos informes
El costo de construcción en Mendoza comenzó a mostrar una desaceleración en los primeros meses del año. Los aumentos mensuales pierden fuerza de manera sostenida y marcan un cambio en la dinámica que había predominado durante 2025.

En enero, el incremento fue del 2,35%, mientras que en febrero bajó al 1,45% y en marzo se ubicó en 1,25%. A pesar de esta moderación, el comportamiento interanual se mantiene elevado y ronda el 20%, lo que evidencia que no hay un cambio estructural en el sector.

Sin embargo, la principal preocupación no pasa hoy por los costos, sino por la caída en la actividad. En el sector de la construcción ya se percibe una menor circulación en corralones y una disminución de obras privadas, sobre todo aquellas impulsadas por familias.
La pérdida del poder adquisitivo frente al costo de construir genera un freno claro. Actualmente se necesitan alrededor de 44 salarios completos para levantar una vivienda básica de 60 metros cuadrados, lo que limita fuertemente el acceso.
Menos presión en costos, pero sin reactivación
Dentro de la estructura, los materiales son el factor que más empuja los precios, con subas mensuales del 2,33%. En contraste, la mano de obra no registró variaciones en marzo, aunque acumula un incremento superior al 21% en el último año.
Con estos componentes, el costo total de la construcción muestra un aumento interanual del 20,3%. En valores concretos, el metro cuadrado de una vivienda económica ronda los $1.299.000, mientras que una de calidad media supera los $1.720.000.
Medido en dólares, construir en Mendoza se ubica cerca de los U$S 900 por metro cuadrado, lo que mantiene al sector como una inversión significativa dentro del mercado inmobiliario.


A este contexto se suma otro factor clave: la falta de financiamiento para nuevas obras. Si bien existen líneas de crédito para la compra de propiedades terminadas, no ocurre lo mismo con los proyectos desde cero.
Esta combinación de costos elevados, ingresos rezagados y escaso acceso al crédito deja a la construcción en un escenario complejo, con aumentos más moderados, pero sin señales claras de reactivación.
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