Adiós al piso flotante y auge de nuevos materiales
Opciones más resistentes y fáciles de limpiar ganan terreno en interiores y cambian las decisiones en viviendas y desarrollos
Durante años, el piso flotante fue protagonista en el diseño de interiores por su estética y costo accesible. Sin embargo, en 2026 comienza a perder terreno frente a alternativas más prácticas y durables.

El cambio responde a nuevas prioridades. Hoy se buscan materiales que resistan mejor el uso diario, la humedad y que requieran menos mantenimiento, algo clave tanto en viviendas familiares como en proyectos inmobiliarios.

Por qué pierde protagonismo
El piso flotante presenta limitaciones que hoy pesan más: menor resistencia al agua, desgaste con el tránsito y cuidados específicos para su conservación. En ambientes exigentes, estas desventajas influyen en la elección.
Qué materiales se imponen
Los pisos vinílicos, especialmente los sistemas SPC, se posicionan como la principal alternativa. Son impermeables, resistentes y fáciles de limpiar, además de ofrecer terminaciones que imitan madera o piedra con gran realismo.
También se destacan por su rápida instalación, lo que reduce tiempos y costos en obra o refacción.
Impacto en el mercado inmobiliario
En plazas como Mendoza, estos cambios empiezan a influir en la valorización de las propiedades. Materiales más modernos y funcionales pueden mejorar la percepción del inmueble y hacerlo más competitivo.
La tendencia marca un cambio claro: el diseño sigue siendo importante, pero la practicidad se vuelve determinante.

