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Crédito hipotecario en Mendoza ¿qué lugar ocupa?

Mendoza quedó entre las provincias con más nuevos deudores hipotecarios, aunque el acceso al financiamiento todavía tiene fuertes límites

El crédito hipotecario volvió a ganar protagonismo en Argentina, pero su recuperación fue muy diferente según la provincia. Los datos correspondientes a 2025 muestran que Mendoza quedó entre las jurisdicciones con mayor cantidad de nuevos deudores, aunque todavía lejos de un escenario de acceso masivo.

Durante el año pasado, Mendoza registró 2.112 nuevos deudores hipotecarios, ubicándose quinta en el ranking nacional por cantidad de personas que accedieron a este tipo de financiamiento. Por delante quedaron Buenos Aires, CABA, Córdoba y Santa Fe.

Sin embargo, mirar solamente las cifras absolutas puede resultar engañoso. Cuando se compara la cantidad de nuevos deudores con la población adulta de cada provincia, Mendoza registró 13 nuevos deudores cada 10.000 habitantes adultos.

Mendoza supera a varias provincias en acceso al crédito

El indicador permite dimensionar mejor la penetración del crédito hipotecario. Aunque CABA lideró ampliamente el ranking, con 46,3 nuevos deudores cada 10.000 adultos, Mendoza se ubicó por encima de varias jurisdicciones y mostró un nivel de acceso relativamente importante.

La diferencia entre provincias también está relacionada con la oferta bancaria. Los grandes centros urbanos concentran una mayor cantidad de entidades capaces de ofrecer préstamos hipotecarios, lo que amplía las alternativas disponibles para los compradores.

Pero la cantidad de bancos no es el único factor. Los ingresos familiares y la capacidad de ahorro previo se transformaron en dos de las principales barreras para quienes buscan acceder a una vivienda mediante financiamiento.

Cuánto hay que ganar para comprar una propiedad

Las condiciones actuales permiten dimensionar el esfuerzo que implica acceder a un crédito. Para una vivienda de US$100.000, por ejemplo, el Banco Nación financia hasta el 75% del valor, por lo que el comprador debe contar con unos US$25.000 de ahorro inicial.

Para quienes cobran sus haberes en el banco y acceden a una tasa del 6%, un préstamo a 20 años implica una cuota inicial cercana a los $914.000 y requiere ingresos familiares netos de aproximadamente $3,65 millones.

A 30 años, la cuota baja a unos $809.000 y el ingreso requerido se ubica alrededor de $3,23 millones.

Las condiciones son más exigentes para quienes no acreditan sus salarios en esa entidad. En ese caso, con una tasa del 12%, el ingreso familiar necesario puede superar los $4,3 millones, dependiendo del plazo.

Esto explica por qué el regreso del crédito hipotecario todavía no se traduce en un acceso generalizado a la vivienda. Para buena parte de las familias, el desafío no es solamente conseguir el préstamo, sino reunir el ahorro inicial y demostrar ingresos suficientes para afrontar la cuota.

En Mendoza, el dato de 2.112 nuevos deudores durante 2025 muestra que existe una demanda concreta por financiamiento inmobiliario. Sin embargo, las exigencias de ingresos y ahorro mantienen al crédito hipotecario como una herramienta principalmente accesible para hogares con capacidad financiera suficiente.

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