Los desalojos podrían aumentar la oferta de alquileres
El proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada obtuvo media sanción en el Senado y podría modificar las reglas del mercado de alquileres
El Senado dio media sanción al proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, una iniciativa que introduce cambios en los procesos de desalojo y podría generar efectos sobre el mercado de alquileres.

Aunque todavía debe ser tratado por la Cámara de Diputados, uno de los principales interrogantes es si una mayor seguridad para los propietarios podría traducirse en más viviendas disponibles para alquilar y una moderación de los precios.
En la Ciudad de Buenos Aires, el alquiler de un departamento de dos ambientes llegó a un promedio de $873.668 en julio, con una suba mensual del 1,6%. En lo que va del año aumentó 17,5%, por debajo de la inflación acumulada del 19,2%.

Más oferta y menor riesgo
La oferta de propiedades en alquiler ya muestra una recuperación importante respecto del mínimo registrado durante la pandemia. En julio de 2026 creció 3,2% y actualmente es 3,4 veces superior al nivel de febrero de 2023, cuando alcanzó su punto más bajo.
El eventual cambio en los procesos de desalojo podría profundizar esta tendencia. La posibilidad de recuperar un inmueble en menos tiempo ante un incumplimiento reduciría el riesgo percibido por los propietarios y podría incentivar a más dueños a volcar sus viviendas al mercado tradicional.
Ese efecto también podría trasladarse al precio. Con mayor cantidad de propiedades disponibles, los propietarios tendrían que competir entre sí para atraer inquilinos, lo que limitaría el margen para nuevas subas.
Sin embargo, la evolución de los alquileres seguirá dependiendo de otros factores, principalmente la inflación, los ingresos de los hogares y el nivel de oferta.

Una oportunidad para el mercado inmobiliario
Una mayor seguridad jurídica también podría modificar las decisiones de inversión. Si alquilar una propiedad implica menor riesgo de enfrentar un proceso prolongado para recuperarla, el inmueble podría volver a resultar más atractivo frente a otras alternativas.

El impacto podría alcanzar además a la construcción. Una mayor demanda de unidades destinadas a renta podría incentivar nuevos desarrollos, especialmente de departamentos pequeños y de fácil colocación en el mercado de alquileres.
En este escenario, la eventual aprobación de la ley no garantiza una baja inmediata de los alquileres, pero sí podría modificar una de las variables centrales del negocio: el riesgo que asume el propietario al ofrecer una vivienda en alquiler.
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