Cuánto cuesta renovar una cocina en 2026
Refaccionar una cocina estándar requiere casi $10 millones y ampliar el ambiente puede elevar considerablemente el presupuesto
Renovar la cocina se convirtió en una de las obras más importantes dentro de una vivienda. Aunque los costos en dólares muestran mayor estabilidad, el desembolso en pesos continúa siendo elevado y obliga a planificar cada etapa de la reforma.

Según el último relevamiento disponible, una refacción estándar de una cocina de 5,6 metros cuadrados requiere una inversión cercana a $9,65 millones. El presupuesto contempla demolición, renovación de cañerías de agua y gas, mesada, muebles, grifería, instalación eléctrica, revestimientos, iluminación y pintura.
En el último período medido, el costo aumentó 16,55% en pesos, mientras que prácticamente no registró cambios medido en dólares. Si además se incorpora la renovación de un baño, el presupuesto conjunto supera los $18,4 millones.

Ampliar la cocina cuesta más que renovarla
Cuando la obra implica sumar metros cuadrados, integrar ambientes o avanzar sobre un patio, el cálculo cambia. Ya no se trata solamente de renovar equipamiento y terminaciones, sino de incorporar costos propios de una construcción.
El avance del costo de obra es uno de los factores que más impacta en este tipo de proyectos. Por eso, antes de comenzar una ampliación resulta fundamental contar con un presupuesto detallado y contemplar posibles variaciones durante la ejecución.
Una alternativa para afrontar estos gastos son los créditos destinados específicamente a refacciones. Algunas entidades ofrecen líneas UVA con plazos extensos y tasas inferiores a las de los préstamos personales, aunque las condiciones varían según el banco, los ingresos del solicitante y el valor de la propiedad.
Qué tener en cuenta al diseñar una cocina
Además del presupuesto, la distribución es fundamental. Una cocina funcional debe contemplar desde el comienzo las instalaciones de gas, agua, desagües, electricidad y ventilación.

Las medidas también ayudan a aprovechar mejor cada metro. El bajo mesada suele ubicarse cerca de los 90 centímetros de altura y 60 centímetros de profundidad, mientras que los pasillos deberían tener al menos 90 centímetros libres para permitir una circulación cómoda.
Otro criterio utilizado en el diseño es la denominada regla del triángulo, que organiza tres áreas principales: almacenamiento, preparación y cocción. Una distribución adecuada permite reducir desplazamientos y mejorar el uso cotidiano del espacio.
La cocina también dejó de ser un ambiente aislado. La integración con el living y el comedor convirtió a este sector de la vivienda en un espacio social, donde las islas, barras y áreas de encuentro tienen cada vez más protagonismo.
Por eso, al momento de renovar o ampliar, no solo importa cuánto cuesta la obra. Una cocina bien diseñada puede mejorar la funcionalidad de la vivienda y convertirse también en un elemento que aporte valor a la propiedad.
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